Consejos para el hombre celoso

En el mundo de los celosos, todo paso que hace la pareja lleva consigo un temor, un desespero, remordimiento, odio, desespero y todas las pasiones desenfrenadas que suelen aparecer entre los celosos. 

relaciones esporadicas

Lo peor ocurre cuando sabes que tu chica flirtea o quién sabe si va a más, con ese hombre de tipo bastante raro, feo y despreciable que en nada se compara contigo. Lo llamas de mil formas, lo mismo dices de él que es corto, que es cobarde, acochinado, burriciego, estúpido, y de nada sirve. Ella sigue en sus andadas que tú imaginas como coqueteo y que por supuesto, lo son.

Si estás enamorado, comienzas a caer en el más bajo nivel al que caen los hombres. Ruegas, maldices, discutes, exiges; actitudes que te afectan más a sus ojos. También haces el papelazo del siglo porque tus amistades se percatan de cómo te comportas y al final, es ella la que sale maltratada, ¡positivo amigo, se cambian los papeles cuando actúas insensatamente!

Los hombres nos sentimos bien muchas veces con nuestro aspecto si no somos un hombre guapo. Decimos que para guapas, ellas, nosotros, a lo nuestro, que es la virilidad. Si a esto le unimos el celo por otro chico más feo, la autoestima se evapora como por encanto, igual que si Aladino saliera de la lámpara y de un plumazo, la desapareciera, tan mal nos vemos, sí señor.

Existen hombres que no son celosos, dicen ellos, pero no es cierto. Si la chica nos gusta, no resistimos el que nos ponga los cuernos. También, si es nuestra pareja y nos gusta poco, también nos molesta, que para cuernos, los toros, no los hombres. Pero ahí no para la cosa. Lo peor es que, según encuestas, “”los hombres soportan hoy más las infidelidades que las mujeres””. Esto no quiere decir que no haya sufrimiento, rencor, discusiones y todo lo que sucede cuando la chica nos engaña.

¿Te has convencido de  que no somos tan bravos como pensábamos? Solo hay una solución para no ser el cornudo en la pareja: relaciones esporádicas en páginas de contacto. En ellas hay chicas solteras que están guapísimas y otras comprometidas y hasta casadas que buscan diversión. ¿Te imaginas cuánto de venganza habrá en ti si buscas una mujer que también engañe a su pareja? Aprovechas dos ventajas: te desquitas de tu rencor y aprovechas el placer de una nueva chica, dos ventajas ideales para los que no quieren reconocer que son unos cornudos.